Fachada arquitectónica institucional de líneas permanentes
PERSONAS · SUCESIONES

Una herencia no es solo repartir bienes. Es ordenar derechos, obligaciones y decisiones.

Una sucesión puede involucrar inmuebles, cuentas, participaciones, deudas, impuestos y posiciones distintas entre los interesados. Reconstruimos el patrimonio, definimos jurídicamente las participaciones y estructuramos la vía adecuada para llevar el proceso a una solución.

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SU SITUACIÓN

¿Qué necesita resolver?

No necesita saber primero si el trámite debe ser notarial, judicial o si existe una controversia sucesoral. Partimos de lo ocurrido, los bienes y obligaciones conocidos, los documentos disponibles y la posición de quienes intervienen.

Hay bienes y todavía no se ha iniciado la sucesión
Los interesados están de acuerdo, pero el trámite no avanza
No existe claridad sobre todos los bienes, deudas o participaciones
Existen diferencias sobre la valoración o distribución del patrimonio
Hay un testamento o documento que debe analizarse
Un inmueble u otro activo permanece jurídicamente bloqueado
Ya existe una controversia entre herederos o interesados
PATRIMONIO SUCESORAL

Antes de repartir, hay que saber exactamente qué integra la sucesión.

Reconstruimos activos, pasivos, titularidades, documentos y relaciones jurídicas relevantes. Diferenciamos lo que pertenece al patrimonio sucesoral de aquello que requiere un tratamiento distinto y determinamos qué debe acreditarse antes de definir una partición.

BIENES
OBLIGACIONES
DERECHOS
PARTICIPACIONES
PARTICIÓN

Lo que no está identificado no puede administrarse ni distribuirse correctamente.

Según el caso, el análisis puede involucrar inmuebles, cuentas y productos financieros, participaciones societarias, vehículos, obligaciones, cargas y otros derechos patrimoniales.

Si existe acuerdo, lo estructuramos. Si no existe, definimos la controversia.

Cuando los interesados pueden construir una solución común, ordenamos jurídicamente el acuerdo y la vía correspondiente para formalizarlo. Cuando existen diferencias sobre bienes, participaciones, documentos, actos o distribución, delimitamos la controversia y preparamos la posición para la actuación o proceso que jurídicamente corresponda.

Cerrar una sucesión no consiste únicamente en obtener una escritura o una sentencia. El patrimonio debe quedar jurídicamente ordenado.

La solución debe permitir identificar correctamente las titularidades, participaciones, obligaciones y actos necesarios para que los bienes y derechos puedan quedar jurídicamente definidos.

UNA SOLA ESTRATEGIA

Una sucesión puede involucrar más que derecho sucesoral.

Según la composición del patrimonio, pueden existir implicaciones civiles, societarias, tributarias, inmobiliarias o litigiosas. Las coordinamos dentro de una sola estrategia para evitar que cada problema se trate de forma aislada.

SIGUIENTE PASO

Cuéntenos qué necesita ordenar.

No necesita determinar por su cuenta qué procedimiento corresponde. Cuéntenos quién falleció, qué bienes u obligaciones conoce, qué documentos existen y si actualmente hay acuerdo entre los interesados. Revisaremos la situación y la vía jurídica adecuada.

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